«Arte, no guerra» Mi primer mural en el espacio público.
Además del fresco, en la UNAM tuve el regalo de aprender la técnica del mosaico. Esto fue en el 2015. Fue hasta el 2018 cuando se da la oportunidad para crear una obra mural en el espacio público. Seria en un espacio muy emblemático de Reynosa.
«Arte, no guerra» Un mural público.
Egresado de artes plásticas y un mural en Reynosa.
En 2017 llevé a cabo la exposición individual «Siglo de demolición». En estas piezas exploré el desarrollo de varios símbolos que representaban aspectos como la gentrificación, la violencia, la vigilancia y el patrimonio apunto de la desaparición. Poco tiempo después de esta exposición, en 2018 recibo la invitación del Gobierno de Reynosa a crear un mural para el Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes-IRCA. El espacio está en el parque Treviño Zapata. Recuerdo este lugar ya que desde niño mi mamá nos llevaba a mis hermanos y a mi a los juegos y las enormes resbaladillas que había en el parque. No imaginé que varios años después estaría creando una obra mural en ese espacio.
En 2018 vivía entre Guadalajara y Reynosa. Al concretar esta nueva invitación, comencé con el proceso de producción de la obra, los bocetos, el dibujo preparatorio a escala real; el cual por cierto tuve que hacer en uno de los salones del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño CUAAD-Artes de donde soy egresado, aun estaba en Guadalajara. Ya que no tenia el espacio disponible para hacer este dibujo en otra parte.
La creación de Arte, no guerra
Había que pensar desde afuera de la caja. En la Ciudad de México y Guadalajara disfruté de mucha obra mural de alta calidad y en técnicas que me interesan mucho como fresco y mosaico. Ahora bien, esta no era la realidad de Reynosa, si bien al momento de crear «Arte, no guerra» había creadores consolidados como el maestro Artemio Guerra. Tocante a mural en el espacio público, no existía ningún mural en mosaico ya que nadie había hecho algo así, no había referentes en la técnica ni tampoco en la temática. Lo atribuyo a que el mosaico es una técnica muy precisa, tomar en cuenta medidas, proporciones, relación y reacción de los materiales, hice pruebas y empleé el método de lozas pre-coladas que había aprendido en mi estancia en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Este método es el desarrollado por Juan O’Gorman para los murales de la Biblioteca Central de la UNAM. Lo aprendí del maestro Alfredo Nieto.
Al ir creando la obra decidí emplear diversos andamentos, por ejemplo para el fondo utilicé el tejido entrecruzado muy usual en los tejidos tradicionales mexicanos, como especie de «canasta». Mientras que para los personajes empleé andamento en módulos triangulares. Esto permitió crear contrastes en ritmos y color. Para el mosaico es importante jugar con estas formas y texturas. La mayoría del material que usé en aquel entonces era de proveedores locales. De esa manera se aseguraba el abasto. También usé los mejores materiales cementantes a los que tenía acceso. Cada mural que he creado ha sido con todas mis capacidades como pintor en ese momento. Crear obra mural con técnicas patrimoniales y cohesivas como los es el mosaico es trabajar con el temple y buen gusto del pintor, el manejo de los materiales del maestro albañil, la precisión del ingeniero y la adaptación al espacio del arquitecto y la pertinencia social del sociólogo. Estos son aspectos que reúne una obra mural a mi juicio.
Hasta el momento, ésta era la obra mural más demándate que había tenido ya que integré a mi equipo a Majo Guerra, amiga y artista multifacética, con cuya ayuda pude llevar a cabo este nuevo proyecto. También trabajé con un grupo de albañiles especialistas en instalación de cantera, que era lo que más se acercaba a lo que estábamos haciendo. Todo este equipo de personas dirigido para crear una obra mural que tenia mucho arquitectónico.
Me han preguntado ¿por qué no cubrí la totalidad del muro? Esto de debe a varias razones relacionadas a la composición del mismo. En primer lugar está al aire libre y es un espacio de tránsito, las personas puedes recargarse y subir el pie, si bien está preparado para ser tocado. Al estar el muro en constante exposición al medio ambiente, puede llegar a presentar capilaridad o humedad desde la tierra. Es por ello que se deja un espacio de zoclo para que en caso de surgir eflorescencias, se pueda remover este zoclo y ser reemplazado, así también; el espacio visual, decidí respetar el espacio que no tenia vitropiso previamente ya que desde el espacio visual, era mas apreciable a la distancia, desde la plaza Treviño Zapata.
El significado de «Arte, no guerra»
Al ser una obra en el espacio público, me emocionó mucho que cumpliera con la función de estar accesible siempre, ante el sol y la lluvia. Veo la obra mural como una película que cuenta una historia. Usando el Realismo metafórico en Arte, no guerra establezco a la cultura, la educación y la identidad como elementos para la construcción de la paz. De izquierda a derecha, aparece este monstro abyecto y terrible de la guerra y la violencia en la que hemos vivido desde hace años. Es un ser hecho de cuchillas, de púas y de ojos grotescos, con una boca monstruosa de donde sale una lengua y cucarachas. De este ser amenazante, se alejan los niños al otro extremo, con forme los niños avanzan el valor tonal de cada uno se va aclarando yendo del rojo intenso al amarillo brillante, aparece una grieta que representa el riesgo de esta violencia. Este es la última obra importante donde usaré este elemento simbólico de aridez y riesgo. En el extremo derecho (que es el que se puede ver desde la plaza Treviño Zapata) Aparece una niña tranquila, jugando con formas geométricas entre un Chelo, flores de polocote endémicas de Reynosa, un engrane que simboliza la actividad productiva de Reynosa, un libro abierto que representa a la literatura y que indica por un lado el número 43 que representa a los desaparecidos en México, así como un árbol seco de mezquite. Que es también un símbolo personal que empleo en mi obra, hay máscaras de teatro, una escultura de una bailarina, una paleta de pintor que está a tamaño real y es la mia propia. Así como colores gigantes y en la parte superior de un cilindro, una paloma que representa esta paz y bienestar social que brinda la cultura. La paloma sostiene en vez de una rama de olivo, sostiene una espiga roja que representa al sorgo, planta que se cultiva también en el norte de Tamaulipas. Esta planta irradia los rayos de colores que encuentran en todo el mural.
Aquí el proceso
Crear una obra mural es una aventura, te dejo también esta narración audiovisual que complementa lo descrito arriba. Espero la disfrutes.
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Gracias por estar aqui.

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